viernes, 20 de mayo de 2011

EXTREMADAMENTE PREOCUPANTE QUE SE CONSIDERE SACRIFICAR LOS DERECHOS HUMANOS EN NOMBRE DEL DESARROLLO ECONÓMICO

Amnistía Internacional expresa su más profunda preocupación por declaraciones del Secretario General de la Organización de los Estados Americanos (OEA) José Miguel Insulza, en una entrevista realizada por la BBC en Brasil, que sugieren que los derechos humanos de los pueblos indígenas no deben ser tratados con la misma importancia o seriedad que la tortura, las desapariciones forzadas u otras violaciones derechos humanos ocurridas en el pasado y que la Comisión Interamericana de Derechos Humanos (CIDH) debería “asesorar” a los Estados en estos temas en lugar de tratarlos como potenciales violaciones de derechos humanos.
Asimismo preocupa a Amnistía Internacional que dichas declaraciones parecen sugerir a la CIDH que revise las medidas adoptadas en el caso Belo Monte contra Brasil, lo cual constituiría una preocupante interferencia de un órgano político de la OEA en la autonomía e independencia del sistema interamericano de derechos humanos. Estas desafortunadas declaraciones se dan en el contexto en que varios Estados, especialmente Brasil, han tomado medidas que podrían interpretarse como represalias contra decisiones de la CIDH que ellos consideran contrarias a sus intereses. Las normas de derechos humanos internacionalmente reconocidas protegen derechos civiles y políticos y derechos económicos, sociales y culturales de manera indivisible. Junto con la prohibición de la tortura, por ejemplo, las normas de derechos humanos protegen también a personas y comunidades frente a nuevos desafíos que se presentan en la región, en particular los impactos causados por los planes de desarrollo económico. Los megaproyectos de desarrollo como la Represa Belo Monte en Brasil o la Mina Marlin en Guatemala pueden afectar profundamente los derechos humanos de personas y comunidades. Ese impacto puede ser positivo - por ejemplo, la creación de puestos de trabajo y los mayores ingresos fiscales pueden contribuir al desarrollo social. Sin embargo, los megaproyectos también pueden dar lugar a violaciones de derechos humanos incluidos  daños al medio ambiente, lo que en general afecta desproporcionadamente a los más pobres y marginados. En numerosos países de la región los pueblos indígenas se han visto obligados a abandonar sus tierras, han perdido sus medios de subsistencia y han caído en la pobreza como consecuencia directa de proyectos relacionados al petróleo, gas y minería. A este riesgo se agrega la creciente influencia que tienen las empresas interesadas en llevar a cabo esos proyectos en la toma de decisiones de los Estados. Por esta razón, el derecho internacional de los derechos humanos ha desarrollado una serie de estándares y mecanismos para proteger los derechos humanos de las comunidades locales y en especial de los pueblos indígenas. En 2007 la Asamblea General de las Naciones Unidas aprobó la Declaración sobre Derechos de los Pueblos Indígenas que cuenta hoy con el apoyo de todos los Estados Miembros. Este instrumento complementa el Convenio 169 de la Organización Internacional del Trabajo (OIT) sobre Pueblos Indígenas y Tribales. El Relator Especial de las Naciones Unidas sobre los Derechos de los Pueblos Indígenas, James Anaya, ha puesto especial atención a este tema, documentado violaciones contra los derechos de los pueblos indígenas y ha recomendado a los Estados medidas para evitarlas en el futuro. Entre esas medidas se cuenta la obligación de los Estados de consultar de buena fe con los pueblos indígenas con anterioridad a la aprobación de un proyecto, con el fin de obtener su consentimiento previo, libre e informado, cuando el proyecto tenga la potencialidad de afectar sustancialmente los derechos de estos pueblos. Este mismo estándar ha sido establecido por la Corte Interamericana de Derechos Humanos en el caso Saramaka vs. Surinam. La Corte ha establecido que cuando se trate de planes de desarrollo o de inversión a gran escala que podrían afectar la integridad de las tierras y los recursos naturales del pueblo indígena en cuestión, el Estado tiene no sólo el deber de consultar con el pueblo indígena afectado sino también obtener su consentimiento libre, previo e informado, según sus costumbres y tradiciones. La medida cautelar emitida por la CIDH en el caso Belo Monte está en conformidad con esta tendencia de derecho internacional y solamente recuerda a Brasil que debe detener las obras hasta tanto no realice las consultas correspondientes. Preocupa a Amnistía Internacional que Brasil haya calificado las medidas como “injustificadas y precipitadas” y que haya retirado su candidato a la CIDH para las próximas elecciones. Es igualmente preocupante que el Secretario General de la OEA no sólo no condene esta actitud de Brasil sino que además sugiera que por ser un proyecto de desarrollo de gran envergadura en un país como Brasil, la CIDH debería tomarse la situación con “más calma”, incluso si la subsistencia y otros derechos de pueblos indígenas pudieran estar en riesgo. Esto es particularmente incomprensible cuando un año atrás, en ocasión de la inauguración del 138° período de sesiones de la CIDH y en clara alusión a los ataques dirigidos por otro país a la legitimidad y autoridad de la CIDH, el mismo Secretario General de la OEA subrayara la necesidad de "acatar" las decisiones de la CIDH para fortalecer esta institución de derechos humanos y sostuviera que para ello es necesario también un "diálogo permanente" con el organismo. El escrutinio internacional de la situación doméstica de derechos humanos nunca es agradable para los países involucrados. Sin embargo, los Estados crearon la Comisión Interamericana como un órgano principal y autónomo de la OEA porque entendieron la importancia de la existencia de órganos competentes e independientes para la supervisión del cumplimiento de las obligaciones de derechos humanos que voluntariamente adoptaron.  De acuerdo a la Convención Americana de Derechos Humanos, los miembros de la CIDH son elegidos por los propios Estados miembros de la OEA en la Asamblea General y son personas de “alta autoridad moral y reconocida versación en materia de derechos humanos” (artículo 34), y sirven en la Comisión “a título personal” (artículo 36.1). La actitud del Estado de Brasil frente a la medida cautelar emitida por la CIDH en el caso Belo Monte, erosiona la fortaleza y efectividad de un sistema que históricamente ha demostrado ser un elemento catalizador para la efectiva protección de los derechos humanos en la región. El sistema de protección regional pasó de cuestionar los abusos cometidos por gobiernos dictatoriales a advertir las fallas estructurales y los abusos que ocurren en democracia. Los nuevos desafíos de derechos humanos, especialmente en contextos de proyectos de desarrollo, deben ser tomados con la misma seriedad que los demás. El continente americano ha avanzado en materia de protección de los derechos humanos en las últimas décadas pero todavía falta mucho por hacer para proteger los derechos de los más vulnerables y marginados.  La protección de los derechos humanos y la promoción del desarrollo económico no son mutuamente excluyentes y su armonización es uno de los desafíos más importantes de la región. De hecho, las normas de protección de los derechos humanos se reflejan cada vez más en las políticas y los parámetros de préstamos de las instituciones financieras internacionales. Sería extremadamente preocupante que se estuviera considerando sacrificar los derechos humanos de los pueblos indígenas y de otros grupos vulnerables en nombre del desarrollo económico. Amnistía Internacional exhorta a todos los gobiernos de la región, y a los funcionarios nombrados por dichos gobiernos para servir en el sistema regional, a comprometerse públicamente a proteger todos los derechos humanos, especialmente en el contexto de proyectos de desarrollo, y a cumplir de buena fe con las recomendaciones y sentencias del sistema interamericano de derechos humanos.  

Una población brasileña impide el paso de una carga nuclear

(AFP)
Los nueve camiones cargados con material nuclear permanecen aparcados en la comisaría de policía de Guanambi, en Brasil (AFP, Lunae Parracho)

BRASILIA — Nueve camiones cargados con uranio permanecían el martes varados en una comisaría del estado brasileño de Bahía (noreste), después de que unos manifestantes le impidieran llegar a su destino, la ciudad minera de Caetité, por sospechar que contenían desechos radiactivos.
Cuando la carga se aproximaba a la entrada de la ciudad, unas 3.000 personas trancaron la vía para impedir su paso, obligando a los camiones a dar vuelta e ir a una comisaría de la Policía Militar (PM) de Bahía, a pocos kilómetros de distancia, donde permanecían hasta el martes.
"A Caetité nunca llegó una notificación de la INB (Industria Nuclear Brasileña) sobre la venida de este cargamento", protestó Eloy Ferreira da Silva, de la ONG Comisao Pastoral da Terra, que organizó la manifestación, en un diálogo con la AFP. "Ciertamente el material era muy similar al que se produce aquí, pero sospechamos, por otro lado, que el cargamento venía con desechos nucleares acumulados en Sao Paulo. Es mejor que regresen por donde vinieron", añadió.
La estatal INB aclaró que la carga "fue autorizado por la Comisión Nacional de Energía Nuclear y el IBAMA (ente regulador ambiental)", y que tenía previsto llegar el domingo a Caetité para completar un cargamento de "concentrado de uranio" que sería exportado a Europa. "Las 90 toneladas de uranio natural seguirían hasta Caetité para ser colocadas en embalajes adecuados para el transporte marítimo. Ese material se iba a juntar con el concentrado producido en la zona y sería enviado a Europa para ser enriquecido", explicó en un comunicado la INB.
La ONG Greenpeace acompañó esta manifestación que, según uno de sus portavoces, Pedro Torres, es "reflejo de la falta de gestión del programa nuclear brasileño". "Ahora la carga está expuesta a cielo abierto en el patio de la comisaría, lo que representa un riesgo para la población", añadió Torres.
Brasil, que posee dos centrales nucleares para producción de energía, prevé construir de cuatro a ocho plantas adicionales de aquí a 2030, a pesar de la oposición de la población.
Según un estudio de la consultoría Ibope publicado la semana pasada, el 57% de los brasileños teme un accidente nuclear y el 54% se opone a la energía atómica.
http://www.google.com/hostednews/afp/article/ALeqM5jOpNG-KMal9UEkMt9BNzv5Mks4tg?docId=CNG.868b63f7ea27f5b4b320a9522e831f9e.841

miércoles, 4 de mayo de 2011

CARTA PÚBLICA POR QUÉ NO VIAJO A BAJO DE LA ALUMBRERA


Buenos Aires, 26 de abril de 2011  
Hace pocos días, el vicepresidente de Xstrata Cooper, Julián Rooney, me envió una carta -haciéndola extensiva a los demás integrantes de la Comisión de Minería de la Cámara de Diputados de la Nación- para invitarme  a “conocer el yacimiento Bajo de la Alumbrera” en un avión que partía hoy a las 7:30 hrs.
Por medio de esta Carta Pública quiero manifestar las razones por las que rechacé la invitación y no viajé a “conocer” Bajo de la Alumbrera:
No viajo porque “conozco” Catamarca, a donde fui en numerosas oportunidades, y vi los devastadores efectos socioambientales que genera  La Alumbrera en el pueblo catamarqueño.
No viajo porque “conozco” los cien millones de litros de agua por día que utiliza La Alumbrera.
No viajo porque “conozco”  las escandalosas exportaciones de minerales que realiza La Alumbrera por el Puerto de San Lorenzo, en la Provincia de Santa Fe.
No viajo porque “conozco” del tema: tengo cinco proyectos de ley para modificar el andamiaje jurídico que permite el saqueo y contaminación de la explotación minera, uno de ellos que prohíbe la minería a cielo abierto, cuyos fundamentos “invito a conocer” al Sr. Rooney.
No viajo porque “conozco” que quien me dirige la invitación, el Sr. Rooney, fue procesado por la Justicia Federal por violación de la Ley de Residuos Peligrosos (Ley 24.051) por la contaminación generada por Minera  Bajo de la Alumbrera.
No viajo porque “conozco” de ética pública y no voy a aceptar que una empresa privada financie el viaje de una Diputada Nacional so pretexto de “conocer” sus instalaciones.
No viajo porque “conozco” que la dignidad de un pueblo no se negocia.
No viajo  porque los “conozco”.
Fernanda Reyes Diputada Nacional - Coalición Cívica

Indígenas piden 'basta" a hidroeléctricas y grandes carreteras en Amazonía

02 de mayo de 2011
Indígenas de todo Brasil reclamaron el lunes en la capital que el gobierno ponga freno a los grandes proyectos de infraestructura que afectan a sus tierras, en la Amazonía y otras partes del país.
Los indígenas, con sus plumas, lanzas y pinturas tradicionales, instalaron un campamento frente al Congreso, casi a las puertas de la Presidencia, donde permanecerán hasta el jueves, cuando esperan ser recibidos por la presidenta Dilma Rousseff.
"No vamos a ceder, no dejaremos que construyan ninguna otra hidroeléctrica ni otros proyectos de infraestructura como grandes carreteras que violen la biodiversidad de nuestras tierras, eso es algo sagrado", explicó a la AFP el líder amazónico Marcos Aporina, representante de la Coordinación de Organizaciones Indígenas de la Amazonía Brasileña (COIAB).
El gran proyecto impulsado por el gobierno y al que se oponen los indígenas es la hidroeléctrica de Belo Monte, destinada a ser la tercera mayor del mundo. Esa obra en plena Amazonía fue objetada por la Comisión Interamericana de Derechos Humanos de la OEA, que pidió parar el proyecto hasta que los indígenas sean consultados.
Los indígenas de todo Brasil se reúnen desde hace ocho años en un campamento que copia una aldea tradicional, con carpas y barracas de plástico y ramas de palmera, en la principal avenida del gobierno de la capital.
Este año convocaron 800 indígenas de las 230 etnias de Brasil y esperan presentar sus demandas a la presidenta Rousseff, que van de entrega de tierras a educación, salud, y creación de un Estatuto que impulse sus derechos.
"Vivimos en campamentos improvisados en cualquier lugar porque los grandes agricultores de soja invadieron nuestras tierras", denunció Leia Kaiowá, representante de los indígenas guaraní-kaiowá del estado de Mato Grosso do Sul (centro oeste), uno de los casos más dramáticos en el país.
"El presidente Luiz Inacio Lula da Silva reconoció muchas tierras indígenas, pero está paralizado en la justicia. Esperamos que ella (Rousseff) sea más comprensiva, aunque hasta ahora no ha hecho nada por los indígenas", añadió.
La Fundación Nacional del Indio calcula que hay cerca de un millón de indígenas en Brasil (0,5% de de 190 millones de habitantes). El estado les reconoce 12% del territorio nacional.
http://noticias.terra.com.pe/calentamiento-global/indigenas-piden-basta-a-hidroelectricas-y-grandes-carreteras-en-amazonia,babb6ff5ad1bf210VgnVCM20000099f154d0RCRD.html

viernes, 29 de abril de 2011

Solicitud de APOYO para caso de Belo Monte, Brasil

Estimados Amigas y Amigos,

Les escribimos porque necesitamos su apoyo para exigir a Brasil el cumplimiento de las medidas cautelares ordenadas en el caso de la represa de Belo Monte. AIDA, Justicia Global y la Sociedad Paraense de Derechos Humanos estamos apoyando jurídicamente ante la Comisión Interamericana de Derechos Humanos al Movimiento Xingu Vivo y a las comunidades afectadas por la represa. Como seguramente saben la CIDH otorgó las medidas cautelares el 1º de abril, solicitando a  Brasil la suspensión del proyecto e implementar adecuados procesos de consulta con las comunidades, pero éstas aún no se han cumplido. 

Al contrario, Brasil declaró que considera las medidas como injustificadas y sorpresivas.  Este caso es muy importante pues si se implementa, la represa inundaría un área del tamaño de Chicago o el doble de la ciudad de Fortaleza (en Brasil), además afectaría a cerca de 40,000 personas, incluyendo comunidades indígenas en aislamiento voluntario, otras comunidades indígenas y ribereñas y pobladores de Altamira.  

La desobediencia de Brasil no sólo afecta este caso sino que debilita las instituciones regionales de derechos humanos, en particular a la CIDH.

La carta que enviamos abajo y adjunta es un borrador sugerido que les puede servir de guía para enviar las comunicaciones.  Les agradecemos mucho que nos manden copia de las cartas que envíen.  Si es más sencillo, nos pueden enviar a nosotros su firma de apoyo mencionando nombre e institución, y nosotros enviamos la comunicación. Ojala lo antes del próximo viernes 6 de mayo.

Saludos y de antemano GRACIAS esto es muy importante,

Astrid

Astrid Puentes Riaño
Co-Directora, AIDA
Atlixco 138, Colonia Condesa
México, D.F. 06140
T/F (52-55) 5212-0141

www.aida-americas.org
  

“Muchos propietarios de tierras también son dueños de medios de comunicación”



Marta Valéria Cunha
(Foto: Paolo Moiola)

Entrevista con Marta Valéria Cunha, coordinadora de la Comisión Pastoral de la Tierra en AmazonasLa Comisión Pastoral de la Tierra (CPT) es una institución famosa por su activismo. Sus batallas, investigaciones, iniciativas —como el "Referendo sobre poner límites a la propiedad de la tierra”, llevado a cabo en setiembre del año pasado, la "Campaña contra el trabajo esclavo” o sus informes anuales sobre los conflictos por la tierra— nunca son banales, sino que por lo contrario dejan siempre una huella. La CPT no se detiene ante nadie: ni ante el gobierno (incluidos los gobiernos progresistas de Luiz Ignácio Lula da Silva [2003-2010], primero, y Dilma Rousseff ahora), mucho menos ante los hacendados y los partidos que los apoyan, siempre fuertes en el Parlamento, y ni siquiera ante la Conferencia Nacional de Obispos de Brasil (CNBB) de la que procede.

Marta Valéria Cunha es coordinadora de la CPT en Amazonas, el estado más grande de Brasil, desde hace siete años, aunque está vinculada con la entidad desde los años 90 cuando ingresó como voluntaria. Paolo Moiola , colaborador de Noticias Aliadas , conversó con Cunha en Manaos, sede de la CPT, sobre la organización y la lucha por la tierra.

¿Cuál es la labor de la CPT?

Trabajamos con comunidades tradicionales —pueblos ribereños, de quilombolas [comunidades de afrodescendientes] e indígenas— y con agricultores. Luchamos por la defensa de sus derechos, por la preservación del territorio, la demarcación de las tierras, la legalización de la tierra colectiva.

Al final todo gira en torno a un punto: la distribución de la tierra. ¿Cómo describiría el problema?

No sólo eso. Intervenimos en conflictos entre colonos y grandes hacendados, pero también en conflictos entre poblaciones ribereñas y los pescadores profesionales [que usan grandes embarcaciones]. Con respecto a la tierra, el tema es muy complejo. En Brasil habría tierra para todos, pero está concentrada en manos de unos pocos. Hay unas pocas personas que tienen inmensas extensiones y millones de personas que no tienen nada. La concentración favorece la degradación del medio ambiente y el trabajo esclavo.En Amazonas, el estado más grande de la federación brasileña, con más de 1.5 millones de km2, el trabajo esclavo, iniciado durante el periodo del caucho [entre 1890 y 1920] perdura hasta ahora.

¿Por qué se necesita una reforma agraria?

Porque detrás de la pobreza está la cuestión de la concentración de la tierra. Con la reforma agraria la tierra la tendrían los que quieren producir y no los especuladores que compran un terreno y esperan la subida de precios. En Manaos hay 200,000 personas sin tierra.El artículo 184 de la Constitución brasileña de 1988 dice que el Estado puede expropiar la tierra con fines de reforma agraria.
Mientras que el siguiente artículo, el 185, dice que no se puede expropiar la tierra productiva. Por esta razón, la bancada de los grandes hacendados en el Parlamento no ha permitido nunca que fueran aprobados los índices de productividad. Éstos permitirían determinar si una hacienda es o no productiva. En ausencia de índices, todo queda igual.

¿En qué consiste el fenómeno del grilagem, o apropiación ilegal de tierras con títulos de propiedad falsos?

El grilagem afecta en gran medida —alrededor de 90%— las tierras públicas, donde viven pueblos tradicionales o pequeños agricultores que nunca se preocuparon por la legalización de las tierras que ocupan. Viene gente de fuera y hace grilagem, incluso utilizando la ley 11.952 del 2009. Esta ley ha favorecido la legalización de tierras griladas.En el referendo sobre poner límites al tamaño de la propiedad de la tierra realizado por la CPT en setiembre del 2010 participaron 500,000 votantes [95% de los cuales se manifestaron a favor]. No son muchos teniendo en cuenta la importancia de la iniciativa. Además, los medios han hablado muy poco del referendo.
Yo no diría eso. En nuestra opinión, es un buen resultado. Hay que considerar que, durante los dos gobiernos de Lula, varios movimientos sociales se mantuvieron quietos. Lula siempre fue visto como uno de ellos y, por lo tanto, para no enfrentarlo muchos han preferido dar un paso atrás.
En Brasil, muchos propietarios de tierras también son dueños de medios de comunicación, o son políticos. Los medios de comunicación —tanto la televisión como la prensa— satanizan a los movimientos sociales por la tierra. Hay que pensar en todas las cosas horribles que se escriben o se dicen sobre el Movimiento de los Trabajadores Rurales Sin Tierra.

Ustedes se ocupan de los campesinos. Pero la cuestión de la tierra, especialmente en la Amazonia, también afecta a los pueblos indígenas.

La CPT trabaja con las comunidades rurales, mientras que otra organización nacional [también vinculada a la CNBB], el CIMI [Consejo Indigenista Misionero], trabaja específicamente con los indígenas. Sin embargo, aquí en Amazonas también nos encargamos de los pueblos indígenas.

Díganos en qué consiste, en el 2011, el trabajo esclavo.

Hay trabajadores que laboran desde la mañana hasta la noche sin recibir dinero, sino sólo alimentos. Hay otros que a pesar que trabajan se encuentran cada vez más endeudados. En Amazonas, el año pasado fueron liberadas cerca de 40 personas que trabajaban como esclavos para algunos latifundistas.En consecuencia, por el trabajo esclavo son responsables sobre todo los latifundistas.
No siempre. Por ejemplo, en el municipio de Presidente Figueiredo también está "Jayoro”, una hacienda perteneciente a la Coca-Cola. Ocupa un área inmensa —casi 60,000 Ha— en la cual la multinacional estadunidense cultiva caña de azúcar para la producción de jarabe de azúcar para sus propias bebidas. Ha sido acusada de tener trabajo degradante y trabajo esclavo. Sin hablar de que, para plantar la caña de azúcar, al principio fueron deforestadas 10,000 Ha de bosque virgen.

Ustedes son una organización católica, pero se sabe que tienen muchos opositores dentro de la misma Iglesia. Disminuye el apoyo y disminuyen también los recursos para realizar sus tareas.

La CPT recibe casi todos sus recursos de entidades católicas, aunque no todas están de acuerdo con nosotros. La misma CNBB tiene enormes divisiones. Es cierto, sin embargo, que los obispos que nos apoyan son ancianos ahora, otros son jubilados. Los nuevos obispos no son progresistas como los del pasado. Para nosotros, esta situación es motivo de gran preocupación. Entre otras cosas, se está reduciendo también el financiamiento de organizaciones extranjeras, como las alemanas, por ejemplo.

Tal vez porque Brasil es considerada la octava potencia económica del mundo.

Aunque Brasil es la octava potencia mundial, los problemas ligados a la tierra están aumentando constantemente, mientras que los recursos de la CPT están disminuyendo. Y con ellos la posibilidad de llevar a cabo nuestras actividades. Sí, el futuro lo veo complicado.
http://www.adital.com.br/site/noticia.asp?lang=ES&langref=ES&cod=55949

lunes, 11 de abril de 2011

GOBIERNO DE BRASIL NO ESCUCHA RECOMENDACIONES CONTRA HIDROELECTRICA BELO MONTE

Senado brasileño rechaza petición de la OEA sobre hidroeléctrica


Escrito por Alejandro Gómez   
07 de abril de 2011, 12:20Brasilia, 7 abr (PL) Senadores brasileños repudiaron hoy una reciente declaración de la Organización de Estados Americanos (OEA), que solicita detener de inmediato las obras de construcción de la hidroeléctrica de Belo Monte.

  El presidente de la Comisión de Relaciones Exteriores y Defensa Nacional del Senado Federal, Fernando Collor, calificó de inoportuna las declaraciones del secretario ejecutivo de la Comisión Interamericana de Derechos Humanos de la OEA, Santiago Canton, de pedir a Brasil suspender las obras de Belo Monte.

"Esa declaración de la OEA no merece nuestra consideración", precisó Collor, quien añadió que ya el gobierno brasileño respondió, pero también corresponde a esta comisión del Senado que, junto a la Cámara de Diputados, forman el Congreso Nacional.

Los integrantes de ese grupo parlamentario aprobaron también un voto de solidaridad con el gobierno brasileño por la postura de la OEA.

Por su parte, la senadora Gleisi Hoffmann manifestó la necesidad de que además de la solidaridad con el gobierno, el Senado repudie esa declaración de la OEA, mientras su colega Blairo Maggi sostuvo que Brasil no puede parar su desarrollo por críticas externas.

Este martes Brasil consideró precipitados e injustificables el pedido de la OEA y en nota e prensa expresó su perplejidad por esa decisión del organismo continental con el objetivo de 'garantizar la vida y la integridad personal de los miembros de los pueblos indígenas' supuestamente amenazados por la planta de Belo Monte.

Tras aseverar que la ejecución de esa hidroeléctrica cumple todos los requisitos legales exigidos, así como con los correspondientes estudios de viabilidad técnica, económica y ambiental, Brasil menciona en especial un trabajo antropológico sobre las comunidades indígenas residentes en la zona, con la debida consulta a las mismas.

Asimismo, el canciller Antonio Patriota aseguró ayer que la postura de la OEA desestimula a los países que pretenden invertir en las áreas ambientales y en la comunidades indígenas brasileñas.

El gobierno brasileño autorizó la construcción de la Hidroeléctrica Belo Monte, en el río Xingu, en el estado de Pará. Esa planta será la tercera mayor del mundo de su tipo, después de la china de Tres Gargantas y la brasileñ-oparaguaya de Itaipú.

http://www.prensa-latina.cu/index.php?option=com_content&task=view&id=278606&Itemid=1

Campaña Nacional de Firmas por el NO a la Minería Química a Cielo Abierto
y la Minería Nuclear en todas sus formas


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