viernes, 26 de agosto de 2011

Manifestantes piden detener represa ante embajada de Brasil en Washington

Decenas de personas manifestaron este lunes frente a la embajada de Brasil en Washington para pedir que se detenga la construcción de la enorme hidroeléctrica Belo Monte, que marcaría "el fin de la Amazonia como la conocemos".
"La Amazonia tiene que ser protegida por el bienestar de los indígenas, de los brasileños y en última instancia de todo el mundo", dijo Andrew Miller, de Amazon Watch, la organización no gubernamental que organizó la protesta.
Los manifestantes portaban pancartas con los colores amarillo y verde de la bandera brasileña que decían "Respeten los derechos de los indígenas. Detengan Belo Monte".
Asimismo, mientras coreaban consignas como "detengan la violencia", portaban fotografías de la misionera estadounidense Dorothy Stang, defensora de los derechos de los habitantes de la Amazonia asesinada en febrero de 2005.
"Este es el comienzo del fin de la Amazonia como la conocemos", afirmó Cristina Mittermeier, fotógrafa ambientalista que ha trabajado por dos décadas con etnias indígenas que se verán afectadas por Belo Monte, que provocará el desplazamiento de 16.000 indígenas en el estado amazónico de Pará.
Amazon Watch tenía previsto realizar este lunes protestas en las ciudades estadounidenses de Los Angeles, Nueva York, San Francisco y Miami, luego de que el fin de semana se registraran manifestaciones contra Belo Monte en una quincena de ciudades de Brasil.
Los manifestantes entregaron una carta con sus críticas a representantes de la embajada de Brasil en la capital estadounidense.
La ONG tiene previsto manifestar durante la Asamblea General de la ONU, que tendrá lugar en septiembre en Nueva York, y a la que se espera asista la presidenta brasileña, Dilma Rousseff.
El gobierno de Brasil "ha sido líder" en la defensa de la Amazonia, pero con la gigante hidroeléctrica que inundará 516 km2 en dos embalses sobre el río Xingú "pone en riesgo muchos de los avances", aseveró Miller.
http://feeds.univision.com/feeds/article/2011-08-22/manifestantes-piden-detener-represa-ante?refPath=/noticias/ultimas-noticias/

sábado, 13 de agosto de 2011

Belo Monte: la resistencia del Xingú


Lúcio Flávio de Faria Pinto es un reconocido sociólogo y periodista brasileño, autor de numerosas obras sobre la Amazonia y el medio ambiente, y con diversos premios nacionales e internacionales por sus trabajos sobre problemas sociales y ambientales, la libertad de prensa y la promoción de la paz. En este artículo analiza las vicisitudes de esta megaobra que, llevada a una polémica grotesca por quienes tratan de imponer su concreción valiéndose de acusaciones espúrias hacia sus detractores, terminan en cambio trasuntando con sus tecnicismos una dudosa seguridad y honestidad sobre los propios fundamentos en que se apoyan.
La aguda mirada de Faria Pinto termina por encontrar, en el fondo de su examen, sola y sin respuesta, la pregunta de rigor: si quienes están a favor no pueden demostrar su viabilidad, es decir, aquello en lo que juran conocer al dedillo...¿estarán entonces en condiciones de hablarnos sobre los beneficios ulteriores, las prioridades a tener en cuenta o la infalible propiedad de ese rasero de desarrollo con que atienden los asuntos del hombre y del medio ambiente?



Belo Monte Comienza Generando Resistencia 

por Lúcio Flávio Pinto


El tercer gran río de la Amazonia va a comenzar a ser desviado de su curso natural para la construcción del gigantesco terraplén de embalse. Después de la hidroeléctrica de Tucuruí, en el río Tocantins, y de Jirau y San Antonio, en Madeira, le tocará al Xingú recibir la usina de Belo Monte.
Sumadas, ellas tendrán un potencia de generación de energía equivalente a todo lo que está previsto para la construcción durante la vigencia del nuevo Plan Decenal. Si ya estuviesen todas funcionando, las cuatro hidroeléctricas amazónicas atenderían a más de un cuarto del consumo nacional de energía (hoy, son el 8%). Y por lo menos cinco de ellas estarán construídas en esta segunda década del siglo XXI. ¿Quedará así sellado el «destino" impuesto a la provincia de la Amazonia de ser una provincia energética nacional?


A pesar de toda la reacción desencadenada en el curso de cada uno de esos embalses, el gobierno acabó consumando su propósito de proseguir en la búsqueda exhaustiva de la capacidad energética de los ríos de la Amazonia. El IBAMA (Instituto Brasilero del Medio Ambiente y de los Recursos Naturales Renovables) concluyó con el licenciamiento de implantación de Belo Monte durante la pasada semana. Ignoró las advertencias del Ministerio Público Federal, que era contrario a la conceder la autorización para el inicio efectivo de las obras civiles de la usina, con la construcción de una ataguía para desviar y secar el lecho del río, y de las reclamaciones de varias ONGs y de instancias internacionales como la OEA y la ONU.

El Gobierno dice estar seguro de que este es el mejor camino para mantener el ritmo de desarrollo del Brasil y que gran parte de la argumentación en su contra deriva de los intereses de competidores del país en el mercado mundial. Ellos no quieren que el Brasil sea una potencia internacional, posición que estaría asegurada por la amplia disponibilidad de energía, en especial de la fuente hídrica, más limpia y más barata. Entienden que ya hubo suficiente debate. No están dispuestos a sujetar su categórica voluntad de las susceptibilidades de una controversia nacional y pública.

La Cámara de Diputados convocó durante la semana pasada, en Brasilia, a una audiencia pública para debatir sobre la Hidroeléctrica. Todos los invitados comparecieron, excepto los que no podían faltar: el gobierno federal, responsable por la concesión de la obra, y el consorcio Norte Engenharia, ganador del concurso para construir la usina. Sin las dos presencias, el encuentro se frustró.

Esta ha sido la regla. Siempre que juzgan desfavorable una situación, los responsables por el emprendimiento evitan la confrontación y escapan de la controversia. La historia del proyecto de aprovechamiento energético de la cuenca del Xingú, como uno de los mayores potenciales de generación del pais, está lleno de desvíos y zigzagues.

Las piedras de mayor volumen en el camino de la ejecución del proyecto fueron tiradas por el Ministerio Público Federal de Pará. En 10 años, el MPF dispuso 11 acciones legales contra la realización de la obra. Ganó la mayoría de las iniciativas en primera instancia, pero perdió todos los recursos en el Tribunal Regional Federal. El juez federal se mostró sensibilizado por los argumentos presentados, pero el relator en la instancia superior y el colegiado revocan las decisiones proferidas.

Después de tantos entreveros judiciales, la Norte Engenharia debió comparecer contra el más destacado de sus adversarios entre los procuradores de la república en Belén, Felicio Pontes. El Consejo Nacional del Ministerio Público está apreciando el alegato de la empresa de el procurador no tiene intención de ánimo para continuar la defensa del interés público en lo contencioso.

¿Las pruebas? Lo que él escribe contra Belo Monte en su blog (heréticamente acoplado al portal del MPF, según lo entienden los denunciantes, que tienen, con todo, su propio blog en el portal del Gobierno) es lo que declara la empresa, siempre dispuesta a oírlos y a que le reserven buenos espacios. La Norte Engenharia quiere convencer a los pares del procurador que él se tornó obsesivo en el combate a Belo Monte, no importándole los motivos que pueda él proporcionar.

La empresa tiene el derecho de suscitar la supensión de Felício Pontes por parcialidad, tendenciosidad o interés personal en la causa. Y aunque él sea retirado de la causa, ciertamente, su sustituto del MPF en Pará dará continuidad a las demandas contra el proyecto. Él sólo seguirá adelante si los recursos de sus ejecutores siguen siendo aceptados por los tribunales.

Con la liberación del IBAMA, finalmente, el río Xingú comenzará a ser desviado de su curso natural con la primera gran intervención humana en su lecho: el secado para construír en él. No significará, en tanto, que la opinión pública estará convencida del acierto del proyecto.

Después de 35 años de estudios y relevamientos de campo, se podrá percibir que la trayectoria irregular de Belo Monte se debe tanto a la resistencia de sus críticos y adversarios como a las inconsistencias e inseguridades de los idealizadores de la obra.

Cuando no pudieran evitar el debate público, impuesto por la propia legislación ambiental, a través de necesarias audiencias públicas que anteceden al permiso, ellos apelarán en ciertos momentos y modificarán el diseño de la hidroeléctrica. Darán motivos, por tanto, para el escepticismo, la desconfianza, la duda y la propia condena al proyecto.

En la posición opuesta, los «represistas" y sus aliados desacreditan los adversarios apuntándolos como quintacolumnas, defensores de intereses -ocultos e ilegítimos- de alienígenas, en especial de competir contra el Brasil, y de ser «ecolocos" o, también, de poetas, visionarios, personas completamente desligadas de la realidad, desconocedoras de lo que es construir una gran usina de energía. De ahí el tono arrogante y autosuficiente de los ingenieros, como una representación contra el procurador federal paraense. Como el asunto además es técnico, los ingenieros excluyen de su ámbito a los no-iniciados en la ciencia de la construcción.

Se abstrae toda la cuestión ecológica y etnológica. Se admite, en principio, que los «represistas" tienen razón: el represamiento del Xingú no irá a causar grandes daños ambientales (todos pasibles de prevención o reparación) y que el perjuicio a las comunidades afectadas será mínimo, así como la populación de Altamira, la mayor ciudad de la región, situada en las proximidades de la represa. El balance de pros y contras en el aprovechamiento hidroeléctrico sería, de este manera, superavitario. Luego, él tendrá que ser ejecutado. Para el bien de todos y felicidad general de la nación.

¿Pero funcionará finalmente? Esta pregunta, elemental, continua sin respuesta. En la concepción original, Belo Monte, para ser viable, tendría que contar con otros reservorios aguas arriba. Las tres represas previstas, con anterioridad, inundando un área cinco veces superior al de Tucuruí, responsable del segundo mayor lago artificial del Brasil, acumularía agua en el invierno para suplir la usina durante el verano amazónico, cuando el estío reduce el volumen del Xingú en 30 veces.


Sin esas cuencas de acumulación río arriba y con la reducción del lago de la propia usina, Belo Monte no tendrá agua suficiente para funcionar durante la mitad del año. Por eso, su potencia firme (la energía disponible en promedio) será inferior al 40% de la capacidad nominal, bajo el punto de viabilidad.  

 

                    
Para que el lago formado por el represamiento de Belo Monte fuese lo mejor posible, fue necesario formar reservorios en los dos canales artificiales del desvío de agua hacia el centro de fuerza, donde estarán las enormes turbinas de energía, 40 kilómetros río abajo, las mayores del mundo. La formación de esos canales exigirá más cemento del que fue usado en el Canal de Panamá, una de las mayores obras de la ingeniería mundia. ¿Tales murallas garantizarán que no habrá fugas? Es una duda más.

Una -entre tantas- de las razones que elevaron el presupuesto de Belo Monte de 19 a 25 millones es, ahora, de 28 billones de real, ya llegando a las estimativas más pesimistas, de 30 billones, que sus constructores decían ser un absurdo. Y sin contar además unos 15 billones (¿o 20?) en la enorme línea de transmisión de energía, de tres mil kilómetros, que no está incluída en el cómputo de la empresa Norte Energia.

Queda, pues, una pregunta central: ¿Belo Monte es propiamente viable? Como ciertos críticos procuran demostrar, hay dúdas de naturaleza puramente técnica cuanto a la viabilidad operacional y económica de la usina. El aprovechamiento energético de la cuenca del Xingú tal vez sea la más demorada y accidentada de los proyectos en los anales de la construcción de represas en Brasil, que es uno de los países con mayor tradición en ese tipo de ingeniería en todo el mundo.

Hasta hoy ninguna palada de arena fue lanzada sobre el lecho del rio para hacer surgir aquello que habría de tornarse la tercera mayor hidroeléctrica del planeta, a pesar de las centenas de millones de reales ya gastados y de centenas de millares de hojas de papel escritas al respecto.

El IBAMA habría dado apenas una licencia ambiental previa el año pasado. El paso siguiente sería la concesión de la licencia de instalación. Pero había una polémica y litigio judicial que fue necesario innovar en el rito procesal e inventar una etapa intermediaria, la licencia de implantación parcial. El consorcio constructor, la Norte Energía, puede montar la construcción de la obra pero no ejecutarla. Desde el día 1ero ya puede colocar manos a la obra, aunque haya sido nuevamente cuestionado por la undécima acción del MPF.



Lo extraño es que, tres décadas después del inicio de los primero relevamientos de campo sobre el potencial hidroeléctrico de la cuenca, el proyecto aún provoque tantos cuestionamientos -y sus críticos aleguen que la decisión de construir la usina no haya sido debida con la sociedad hasta el día de hoy. De continuar parecer ser una caja negra -o de Pandora- de ella todo puede salir. Sobre todo, sorpresas desagradables.

En 1989, cuando el gobierno era dueño del proyecto e imaginaba estar presente en la puesta en práctica, Tuíra, una india de la tribu guerrera de los Kayapó, le restregó su machete a un asustado ingeniero Muniz Lopes, director de la Electronorte, durante el I Encuentro de los Pueblos Indígenas del Xingú. La imagen -de gran impacto visual y denso significado simbólico- corrió por el mundo.

Era la civilización autoritaria e insensible que intentaba imponer sus dogmas materiales ( el «desarrollo") sobre los derechos de pueblos ancestrales, abusando de su poder y tecnología. Resurgencias del sentimiento de culpa original de los colonizadores blancos en relación al buen salvaje rousseauniano bloquearían la continuidad del emprendimiento. Tuiría venció con su machete a las pesadas máquinas de la Electronorte.

Diez años después el proyecto retomó su decurso, ahora retocado. No era más una visión categórica e impuesta por los regímenes militares (que habían llegado a su fin cuatro años antes) Por ella, el Xingú recibiría seis represas para generar 20 mil megawatts de energía, a costa de inundar un área de 18 mil kilómetros cuadrados, cuatro veces y media más de lo que el mayor lago artificial del país, el reservorio de la hidroeléctrica de Sobradinho, en el río San Francisco.

En lugar de eso, una única represa, ya en el bajo curso del rio, uno de los afluentes del monumental Amazonas. Y el reservorio sería reducido al menos un 10% de la previsión inicial, en 1225 kilómetros cuadrados. En verdad, menos aún: descontándose que el propio Xingú inunda durante la mitad del año, serían 516 km2, de los cuales unicamente 228 km2 serían en el propio lecho del rio (los otros 134 km2 resultarían del alagamiento a lo largo del canal, que desviarían las aguas de su curso natural para la inmensa fuerza central de la usina, 40 kilómetros abajo).

Cada megawatt generado por Belo Monten inundaría apenas 0,005 km2 contra una media nacional de 0,49 km2. Para ahorrar, los bosques, la ciudad de Altamira y las tierras indígena del alagamiento, la usina tendría el menor de todos los reservorios posibles.
En consecuencia, no se podría almacenar agua en el invierno para usar en el verano, cuando las tasas de agua del Xingu llegan a disminuir unas 30 veces. El régimen de funcionamiento de la hidroeléctrica será de agua corriente, «al borde del agua", como dicen los represistas.


Y lo que explica la gran diferencia entre lo que ella puede generar como máximo, usando sus 20 máquinas (11.233 megawatts), es su potencia media, de 4.571 MW, descontando los meses en que quedará parada o produciendo poco. La relación es inferior al punto de viabilidad de ese tipo de emprendimiento, que es de 50%. De ahí tantas dudas sobre la rentabilidad del negocio.

La pérdida de facturamiento por causa de esa opción (la alternativa seria formar el mayor lago posible para elevar la potencia firme, garantizando el lucro del negocio) será de 300 millones de reales en el año, 50% más de lo que la compensación que será paga anualmente a los municipios  afectados por la obra, el mayor valor de idemnización de una obra pública en la Amazonia.

Aparentemente, estaría atendida la principal crítica a los emprendimientos hidroeléctricos en la Amazonia, que provocan grandes inundaciones, como en Tucuruí, en el Tocantins, también en el Pará (3100 Km2) y Balbina, en el Uatuma, en el Amazonas (2430 km2). Minimizar el impacto ambiental en el Xingú fue tan prioritario que puede tener comprometida la viabilidad económica de el proyecto. ¿Por qué, entonces, la obra continua sobre una disputa tan intensa, dentro y fuera del Brasil? 

Es otra pregunta a espera de una respuesta satisfactoria. Por eso, la novela proseguirá.


Fuente: http://blogdoestado.blogspot.com/2011/06/belo-monte-comeca-enfrentando.html
http://australito.blogspot.com/2011/06/belo-monte-la-resistencia-del-xingu.html

sábado, 6 de agosto de 2011

Represas versus áreas protegidas

04 de Agosto de 2011
Brasil y los países que integran la cuenca Amazónica, tienen la obligación de conservar los bosques tropicales y la biodiversidad por los servicios ambientales globales que prestan a nivel mundial y no desarrollar represas y tecnologías que no son coherentes con la conservación

Si no era bastante con la polémica construcción de la central hidroeléctrica de Belo Monte, en el río Xingu, llamada a ser la tercera mayor del mundo, el Gobierno de Brasil ha comenzado a dar los pasos para construir el no menos controvertido Complejo de Tapajós, un conjunto de seis hidroeléctricas que recorrerá el valle de los ríos Tapajós y Jamanxim, en el estado de Pará, una región que alberga el mayor conjunto de áreas protegidas de todo Brasil.

Doble discurso

Que interesante sería que el Gobierno de la República Federativa del Brasil, presidido por la Sra. Dilma Vana Rousseff, se ponga de acuerdo entre lo que dice y lo que hace.

En su página http://www.brasil.gov.br/ , sección Medio Ambiente, dice; “El compromiso con la conservación del medio ambiente y el uso responsable de los recursos naturales representa una manera de garantizar la calidad de vida de la población y valorar todas nuestras riquezas para las generaciones futuras”.
La reciente información del actual gobierno brasilero,anunció que inundará 200.000 hectáreas de selva y que tiene como proyecto inmediato reducir el área de tres unidades de conservación, entre ellas el Parque Nacional de la Amazonía, el más antiguo de la región. Así la Amazonía perdería cerca de 80.000 hectáreas de sus áreas protegidas naturales.
Un estudio de las Naciones Unidas indica que hubo un progreso en algunas regiones y ecosistemas específicos, destacando el liderazgo de Brasil en la creación de áreas protegidas, considerada uno de los principales instrumentos en la conservación de la biodiversidad. Según el informe, alrededor del 75% de los 700 mil km2 de unidades de conservación creadas en todo el planeta desde 2003 están en Brasil.

El Presidente del Instituto Chico Mendes de Conservación de la Biodiversidad (ICMBio), Rómulo de Mello, dijo “que las áreas protegidas fueron creadas de modo apresurado y están lejos de representar áreas efectivamente protegidas y resguardadas de la destrucción”.

El paraíso del capitalismo salvaje

Para desarrollar la construcción del Complejo Tapajós, en su totalidad compuesto por seis usinas hidroeléctricas, el Gobierno Federal del Brasil decidió reducir el tamaño de cinco Unidades de Conservación (UCs) en la cuenca del río Tapajós, en el estado de Pará. La información fue divulgada por el Instituto Socioambiental (ISA). La decisión afectará los parques nacionales del Amazona y de Jamanxim, 27.500 hectáreas de los Bosques Nacionales Itaituba I y II y el área de protección ambiental (APA) del Tapajós.
El área que dejará de contar con protección ambiental es rica, no solo en biodiversidad, sino también en lo cultural. Para el Arqueólogo Eduardo Góes Neves, profesor de la Universidad de Sáo Paulo (USP), uno de los profesionales más respetados del mundo cuando se habla de arqueología amazónica, aseveró que,“La construcción del complejo en el río Tapajós es extremamente preocupante, ya que entre otras pérdidas se destruirán valiosos sitios arqueológicos”.

Maria Lúcia Carvalho, gestora del Parque Nacional del Amazonas aclaró que, "Los lagos creados por las represas inundaría parte del mosaico de unidades de conservación, los sectores más afectados son parte de áreas donde se encuentran las mejores áreas protegidas, las que se verán impactados por la deforestación y afectará la tierra de varios grupos indígena como los Munduruku, Ash, Saí Cinza y Apiacás”.

Las represas transforman “Los ríos vivos en ríos muertos” y los embalses de las represas suelen inundar extensos territorios, sumergiendo naturaleza, pueblos y culturas.

El complejo Tapajós no cumple con las exigencias que piden las comunidades amazónicas, un modelo económico verdaderamente sostenible, ya que no está priorizando el hombre o el medio ambiente en que viven, sino los beneficios económicos.

Aporte al calentamiento global

El Dr. Ivan Lima y su equipo del Instituto Nacional de Investigaciones Espaciales (INPE) de Brasil, calcularon que las grandes represas del mundo (las que miden más de 15 metros) emiten anualmente 104 millones de toneladas métricas de metano desde la superficie del embalse, las turbinas, los vertederos y los ríos corriente abajo. Este cálculo implica que las emisiones de metano de las represas, como una actividad humana, aportan al menos el 4% al total del calentamiento. Implica también que las represas son la principal fuente antropogénica de metano, siendo responsables de casi una cuarta parte de todas las emisiones de metano provocadas por actividades humanas.

Coincidentemente, una investigación del Instituto Catalán de Ciencias del Clima las represas hidroeléctricas o embalses concluye que estas contribuyen al cambio climático.

El proceso se produce porque en el fondo de las represas que se encuentran en áreas tropicales se acumula vegetación muerta, que al descomponerse esta materia orgánica genera una emisión de metano que sale a la superficie.
Estas emisiones representas alrededor de 1,6 % de emisiones de gases de efectoinvernadero a escala mundial o la suma de 18 millones de toneladas de metano generadas por los 186.500 km cuadrados de agua embalsada en la zona tropical.

Esto demuestra que la producción de energía hidroeléctrica no es inocua para el medio ambiente sino que tiene efectos sobre el.

Participación y ética

La participación de los pobladores amazónicos en las decisiones sobre la región es otro de los aspectos éticos que deben tenerse en cuenta.

También deben reconocerse los derechos de las especies vivientes a subsistir y a desarrollarse.

Es un principio ético básico el que la especie humana no puede asignarse el derecho divino a eliminar especies que jamás podrá volver a crear. Para esto el establecimiento de áreas protegidas de diversas categorías debe ser una preocupación importante.

Los movimientos sociales están en contra de la construcción de estas centrales hidroeléctricas (USINAS) a causa de los impactos ambientales y sociales desastrosos e irreversibles para la región. Significarán la muerte de los ríos Teles Pires y Tapajós.

Conclusión

El futuro de la Amazonía depende del compromiso de hermandad entre los pueblos de todos los países de la cuenca Amazónica y del mundo.

Los pobladores de la Amazonía, reclaman no sólo mayor justicia sino también la no destrucción de sus recursos.

Ante la creciente presión del ser humano sobre los recursos del planeta, un sistema eficaz de áreas protegidas es la mejor esperanza de conservación de ecosistemas, hábitats y especies.

“Cada vez que se tala un bosque, se viola una forma de vida, se pierde un idioma, se elimina una forma de civilización, se comete un genocidio”
Rigoberta Menchú Tum- Premio Nobel de la Paz

- Prof. Norberto Ovando es Presidente / Asociación Amigos de los Parques Nacionales - AAPN - Experto Comisión Mundial de Áreas Protegidas - WCPA - de la UICN. Red Latinoamericana de Áreas Protegidas - RELAP -
http://www.losquesevan.com/represas-versus-areas-protegidas.1124c

jueves, 28 de julio de 2011

Los proyectos hidroeléctricos anegan la Amazonia

Brasil inundará 200.000 hectáreas de selva en la región con el mayor conjunto de áreas protegidas del país para construir un complejo de seis centralesNAZARET CASTRO Sao Paulo 25/07/2011 

Brasil planea
          la tercera mayor hidroeléctrica del mundo.

Brasil planea la tercera mayor hidroeléctrica del mundo.

Las alarmas han vuelto a encenderse en la Amazonia brasileña. Por si no era bastante con la polémica construcción de la central hidroeléctrica de Belo Monte, en el río Xingu, llamada a ser la tercera mayor del mundo, el Gobierno de Dilma Rousseff ha comenzado a dar los pasos para construir el no menos controvertido Complejo de Tapajós, un conjunto de seis hidroeléctricas que recorrerá el valle de los ríos Tapajós y Jamanxim, en el estado de Pará, una región que alberga el mayor conjunto de áreas protegidas de todo Brasil. Para iniciar el proyecto, cuya primera usina comenzaría a funcionar en 2016, el Gobierno reducirá este mismo mes el área de tres unidades de conservación, entre ellas el Parque Nacional de la Amazonia, el más antiguo de la región. La Amazonia perderá unas 78.000 hectáreas de áreas protegidas. Y otros cuatro parques naturales están en el punto de mira del Ejecutivo.
Arrecian las mismas críticas que han teñido las idas y venidas del proceso de Belo Monte, todavía en fase de licitación tras ser bloqueado varias veces por la justicia y la presión internacional: un Gobierno empecinado en sacar adelante obras que sitúa como estratégicas para el suministro energético y el desarrollo económico del país, frente a la resistencia no sólo de asociaciones ecologistas e indígenas, sino también de científicos y técnicos que cuestionan la viabilidad económica, social y medioambiental del mastodóntico proyecto. Se prevé que, de salir adelante tal como ha sido planteado, el Complejo de Tapajós inundará 200.000 hectáreas de selva (un área similar a la isla de Tenerife) y afectará a un territorio indígena. Como en el caso de Belo Monte, la presidenta Dilma Rousseff parece tenerlo tan claro como su antecesor, Luiz Inácio Lula da Silva. No en vano Dilma, todavía como ministra de Lula, fue la creadora del Programa de Aceleración del Crecimiento (PAC), el ambicioso plan de infraestructuras en el que se engloba la obra de Tapajós y que simbolizó el choque entre desarrollismo y ambientalismo que precipitó la salida del Ejecutivo de la entonces ministra de Medio Ambiente, la senadora Marina Silva.
El Complejo Tapajós sumergirá un área similar a la isla de Tenerife

Beneficios privados

"No sólo las represas conllevan riesgos sociales, económicos y medioambientales incalculables; se trata de un problema que requiere un debate político más amplio", afirma Rogério Honn, miembro de la coordinación nacional del Movimiento de los Afectados por las Represas. "Gran parte de la población brasileña sigue sin tener acceso a la electricidad, y la factura de la luz está entre las más caras del mundo: de estas megapresas sólo sebenefician los intereses privados", añade. Grandes beneficios para las grandes empresas, mientras los pequeños agricultores y los indígenas ven cómo "se acaba con su forma de vida", añade Rogério.
Las asociaciones vecinales y ecologistas lamentan que, además, la presidenta vaya a aprobar la reducción de tres áreas protegidas mediante una medida provisoria, esto es, un decreto que se salta el trámite parlamentario y, con ello, dificultará la participación de la sociedad civil y las comunidades indígenas. Es más: según el diario Folha de São Paulo, a petición de la estatal Electronorte el decreto se firmará sin realizar antes los estudios previos preceptivos. Era el camino más fácil para evitar problemas legales como los que ha enfrentado la licitación de Belo Monte: si la normativa del Sistema Nacional de Unidades de Conservación (SNUC) no permite que esas áreas sean alteradas por las obras, entonces es más sencillo reducir la superficie de los parques naturales que cambiar la ley. Todo ello, según la Folha, ante la opinión contraria de los jefes de las áreas protegidas y de varios técnicos del Instituto Chico Mendes por la Biodiversidad (ICMBio), el organismo gubernamental encargado de los estudios previos, que ya ha anunciado, con carácter de urgencia, que elaborará un estudio sobre la biodiversidad en la región. Mientras, el Instituto Brasileño de Medio Ambiente (Ibama), responsable de la sostenibilidad ambiental de las obras públicas, estaría "recibiendo presiones políticas impuestas por las empresas, estatales o privadas, nacionales o extranjeras, que están envueltas en la operación (Electronorte, Camargo Correa, Cnec)", según la organización Tapajós Libre.
Gran parte de la población no tiene luz y la tarifa es de las más caras del mundo

Riesgos medioambientales

Asociaciones ecologistas como Greenpeace alegan que el complejo provocará la inundación de un área prioritaria para la conservación de peces y aves, y podría llevar a la extinción de varias especies. Según documentos del ICMBio citados por la Folha, las centrales anegarían hasta 320.000 hectáreas de selva (mayor que la suma de las superficies de Tenerife, La Palma y la Gomera). Entre otras cosas, la obra inundaría un tramo de la carretera Transamazónica, cuyo trazado debería corregirse y pasar dentro del Parque Nacional de la Amazonia.
No es un riesgo aislado. El Complejo de Tapajós es un megaproyecto que superará los 14.000 megavatios de potencia instalada; apenas una de las usinas, la de São Luiz do Tapajós, será la cuarta mayor central del país, con 6.133 megavatios de capacidad, casi la potencia que suman las centrales de Jirau y de Santo Antônio, dos usinas construidas también en el Amazonas y que levantaron una enorme polémica por sus consecuencias sociales y ambientales. Y no serán, ni mucho menos, las únicas: el Gobierno planea construir en laAmazonia unas 300 represas en las próximas décadas.
Greenpeace alerta del riesgo de extinción de numerosas especies
La matriz hidroeléctrica supone más de un 70% de la energía que se produce en Brasil, según la Agencia Nacional de Energía Eléctrica (Aneel). Aún así, Brasil utiliza menos del 30% de su potencial energético; el problema es que la mayor parte de esa capacidad no explotada está en la selva amazónica, esa misma que alberga la mayor biodiversidad del planeta y que aloja a 1,6 millones de indígenas de 370 pueblos diferentes. Mientras, la demanda de energía eléctrica sigue en franco aumento, tanto por el crecimiento del país como por el desarrollo de programas gubernamentales como Luz para Todos, que pretende llevar el acceso a la electricidad a las más recónditas aldeas del Amazonas o del sertão nordestino.
El conflicto entre desarrollismoy ambientalismo está servido. Y mientras los ecologistas alertan de las imprevisibles consecuencias que cada una de esas represas tendrá sobre el ecosistema amazónico, el Gobierno y las empresas implicadas alegan que el proyecto de Tapajós inaugura un nuevo modelo de central hidroeléctrica que acabará con esa dialéctica irresoluble.

Un modelo pionero

La carretera Transamazónica se desviará cruzando el Parque Nacional
Esa cuadratura del círculo la conseguirá Brasil con un modelo innovador, inspirado en las plataformas petrolíferas en alta mar, según ha explicado el ministro de Minas y Energía, Marcio Zimmermann. La energía sería transmitida a través de torres más altas, para garantizar que se requiera la menor deforestación posible. Además, la central estaría alejada de cualquier población e incomunicada por carretera, y los trabajadores, que serían sustituidos de forma periódica, serían transportados en helicóptero. Además, dado el elevado grado de automatización de la planta, se requerirá un mínimo de empleados para mantenerla. Se trataría así de evitar el impacto ambiental adicional que supuso, en centrales como la de Santo Antônio, el crecimiento urbano incontrolado y la inmigración en la región asociados a una obra de esta envergadura.
Frente a este esquema pionero, los movimientos sociales permanecen escépticos. Rogério Honn critica que "el Gobierno está desplegando toda esa propaganda, cuando la realidad es que muchos trabajadores vendrán de otras regiones y 2.000 kilómetros cuadrados de ecosistema amazónico serán inundados: la repercusión social y ambiental será tremenda".
http://www.publico.es/ciencias/388601/los-proyectos-hidroelectricos-anegan-la-amazonia

martes, 12 de julio de 2011

BRASIL Y LAS REPRESAS

Pequeñas represas, grandes preocupaciones
11 de julio del 2011
Represa de Canoa Quebrada en el río Verde, norte de Mato Grosso.
Convertirse en una escalera de lagunas artificiales parece ser el destino de varios ríos del occidental estado brasileño de Mato Grosso debido a la construcción en serie de pequeñas centrales hidroeléctricas (PCH), en algunos casos intercaladas por plantas de mayor porte.
El río Jaurú, en el oeste del estado, albergará seis complejos en un tramo de menos de 80 kilómetros, destacó Dorival Gonçalves Junior, profesor de ingeniería eléctrica en la Universidad Federal de Mato Grosso.
En los registros oficiales de la Agencia Nacional de Energía Eléctrica (Aneel), el estado cuenta con 49 PCH operando, 11 en construcción y 18 autorizadas. Pero serán muchas más en algunos años.
Solo en la cuenca del alto Paraguay, de la que es parte el río Jaurú, había el año pasado 76 en proceso de licencia o en estudios, además de 16 en operación y 10 en construcción, según el Centro de Investigación del Pantanal (CPP). En total eran 116, sumando las mayores y las microcentrales.
En Brasil se consideran PCH a las centrales con capacidad para generar de uno a 30 megavatios, arriba de esa potencia se denominan Usinas Hidroeléctricas (UHE) y por debajo Centrales Generadoras (CGH).
Tantas represas, además de afectar la reproducción de los peces, amenaza los ciclos de crecidas e inundaciones del Pantanal Matrogrossense, vitales para la riqueza biológica de esa área húmeda, que ocupa gran parte del oeste brasileño, del este boliviano y norte paraguayo y que se reconoce como Patrimonio Natural de la Humanidad.
La proliferación se debe a la creencia de que las PCH producen un reducido impacto ambiental. Pero no es así en muchos casos aislados, menos aún si se acumulan en un mismo río.
Con el apagón ocurrido en Brasil en 2001, seguido de 10 meses de racionamiento, el gobierno flexibilizó más aun las exigencias ya blandas para autorizar la construcción de PCH, estimulando esas "supuestas fuentes limpias" de energía, recordó Adriana Ramos, directora adjunta del Instituto Socioambiental.
Sin "evaluación sistémica" por cuenca, en lugar del proyecto aislado, como se hace, los impactos acumulados no son considerados, lamentó.
Su organización actúa intensamente en el nordeste de Mato Grosso, junto al Parque Indígena del Xingú, creado hace 50 años y donde viven hoy más de 6.000 indígenas de 16 etnias, cercados por la ganadería y monocultivos que avanzan deforestando y también por PCH que, instaladas ríos arriba, amenazan la pesca, su principal fuente de proteínas.
En el otro lado, el oeste de Mato Grosso, el pueblo indígena enawené nawé reaccionó violentamente a una PCH en octubre de 2008. Cerca de 120 miembros del grupo atacaron las obras, incendiaron camiones y destruyeron instalaciones y equipos del proyecto, acusado de provocar fuerte reducción de los peces en el río Juruena.
En esa época había, según el Instituto Socioambiental, 77 proyectos hidroeléctricos en construcción, autorizados o en estudio en el río Juruena, que es cercano al Jaurú aunque forma parte de otra cuenca, la amazónica.
Solo el consorcio encabezado por Blairo Maggi, ex gobernador de Mato Grosso, había obtenido en 2002 autorización para construir ocho PCH, uno de los cuales fue atacado por los enawené nawé.
El Mato Grosso es un divisor de aguas, donde nacen ríos que escurren hacia el sur, confluyendo en el río Paraguay, que cruza el territorio del país que tomó su nombre y el Pantanal como parte de la Cuenca del Plata, y también otros numerosos cursos fluviales que se dirigen al norte, formando cuatro cuencas importantes, tres de ellas afluentes del gran río Amazonas.
Eso se debe a las montañas y mesetas que sobresalen en casi toda la parte central hacia el norte amazónico, con mucha lluvia en la mitad del año. Ríos pequeños en áreas accidentadas favorecen las PCH.
Además es un negocio muy lucrativo, favorecido por estímulos del gobierno, como contratos para "venta asegurada y a buenos precios de por lo menos 70 por ciento" de la energía generada, además de generosos financiamientos a intereses muy inferiores a los de mercado, detalló Gonçalves Junior.
Los inversores en complejos hidroeléctricos en Brasil recuperan sus capitales iniciales en 3,5 años, máximo ocho años en el caso de los gigantes, y sus concesiones son a 35 años, incluyendo los cinco de construcción, arguyó.
La generación hidroeléctrica, que responde por dos tercios de la capacidad instalada en Brasil, es reconocida como la más barata, pero el precio de esa energía para los consumidores locales está entre los más altos del mundo.
Los empresarios industriales atribuyen el hecho a la elevada carga tributaria, de 45 por ciento, pero Gonçalves Junior destaca que el sector da utilidades excepcionales a la par de que muestra "ineficiencias" del sistema, en buena parte provocadas para beneficiar a grupos económicos, intereses políticos o empresariales.
El sector eléctrico en este país, al igual que el mineral, los negocios del área agropecuaria y el etanol de la caña de azúcar, son de "alta productividad" y tan lucrativos que despiertan la disputa internacional, máxime en estos tiempos de recesión en el mundo industrializado, acotó.
Por eso la tendencia es continuar el boom de las PCH y grandes centrales, pese a las resistencias ambientalistas e indígenas.
En algunos casos, el rechazo abarca a muchos más sectores sociales. La Asamblea Legislativa de Mato Grosso creó una comisión de investigación que recomendó suspender la licencia de construcción de cuatro PCH en el río Prata ante manifestaciones de la población de Juscimeira.
Esta ciudad con 11.500 habitantes, en el sur del estado, no quiere perder una cascada que constituye una gran atracción turística y dinamiza el comercio local, como ocurrió con otras tres PCH ya construidas en distintos ríos del municipio.
Una de ellas dañó otro punto turístico, el de Siete Quedas, y el embalse de una tercera cubre cinco veces el área permitida.
Para pescar en el río Lourenço ahora "tenemos que viajar 150 kilómetros", porque los peces desaparecieron cerca de las represas, se quejaron Manoel Atanazio Brasileiro, pintor de paredes, y el comerciante Adair Facco, amigos y aficionados a esa práctica que viven en la vecina ciudad de Jaciara.
Los dos vecinos antes pescaban regularmente a 30 kilómetros, donde habían construido incluso instalaciones propias para "no pagar alquiler".
Un destino peor tuvo Aripuanã, municipio del noroeste de Mato Grosso, donde una planta de 250 megavatios sepultó el salto de Dardanelos, uno de los conjuntos de cascadas de "belleza única", según Gonçalves. "La hidroelectricidad es contraria a la belleza", acotó.
"La política energética es dominante" en Brasil y particularmente en Mato Grosso, supeditando otros usos del agua, incluyendo la irrigación, incipiente en un estado de gran producción agrícola y largo estiaje, y el transporte fluvial, se lamentó Luiz Henrique Noquelli, superintendente de Recursos Hídricos de la Secretaria de Medio Ambiente del estado.
http://www.ecoperiodismo.com/collaborator/2/809/pequenas-represas-grandes-preocupaciones/

OTRA REPRESA PARA BRASIL

Tratarían de construir una planta binacional en la Amazonia
Brasil entabla negociaciones con Bolivia por una central hidroeléctrica

   La presidenta de Brasil, Dilma Rousseff, afirmó hoy que sería un avance si logra negociar con Bolivia, durante su mandato de cuatro años, la construcción de una central hidroeléctrica binacional en la Amazonia, porque es un tema complejo cómo repartir y a qué precio pagar la energía que se genere.

   "Si conseguimos durante mi mandato negociar con los bolivianos las condiciones para construir la usina, ya será un avance", afirmó Rousseff a una radio del estado occidental de Rondonia, en declaraciones recogidas por la agencia ANSA.

   En Rondonia, Rousseff inauguró hoy obras para dos centrales hidroeléctricas en el río Madeira, denominadas Jirau y Santo Antonio.

   Pero además, Brasil busca construir en esa zona otra central binacional y una cuarta en el lado boliviano.

   "Una de las decisiones que se tomaron dentro del Mercosur y sus socios -Bolivia es asociado al Mercosur- es la de la estrategia fundamental de integración energética, y es importante tener a mano todas las ventajas binacionales, tanto de Brasil con la Argentina, como de Brasil con Bolivia, que es lo que está hoy en agenda", afirmó la mandataria.

   Sin embargo, previó que el proyecto binacional con Bolivia exigirá "mucha negociación" porque antes se deberá dejar claro, explicó, cómo se divide la generación de energía y las líneas de transmisión del lado boliviano.

   "Entonces hay que ver si compraríamos toda la energía, cómo es que sería eso; eso implicará negociaciones de Itamaraty con Bolivia, que aún son incipientes", porque incluyen el precio de esa compra de energía, sugirió.

   Brasil tiene desde los años 70 la central binacional de Itaipú con Paraguay, pero sólo este año logró renegociar el contrato, luego de tres décadas de reclamos sobre el precio de la energía vendida al socio mayor. (Télam)
http://www.lanueva.com/elmundo/nota/ebafad6f2e/21/102223.html

SE DECIDE SI VIVE O MUERE LA AMAZONÍA COMO UN TODO: REPRESA BELO MONTE ES CERTERA PUÑALADA

EL CRETINISMO HIDROENERGÉTICO DE DILMA ROUSSEFF Y EDSON LOBAO … BILLONES PARA LOS LOBBISTAS … EXTINCIÓN PARA LA AMAZONÍA
VIDEO
Encuentro histórico indígenas, celebrado en aldea kayapó, en el Estado amazónico de Mato Grosso. Discuten los derechos humanos y el inminente desastre ecológico que significará la gigantesca represa de Belo Monte en el bajo río Xingu- en particular la amenaza que representa para los pueblos indígenas de Brasil – y las formas de oponense y forjar una fuerza única y unificada para resistir a la construcción de tamaño despropósito.
Viejo líder Kayapó RAONI está afligido por la pesadilla que ve venir
RAONI Y EL “HIDROCEFÁLICO” LULA, EL JUDAS DE LAS REPRESAS, EL GRAN DESAMAZONIZADOR, QUE SIEMPRE MECIÓ Y ENGAÑÓ … PARA LUCRAR CON LA DESTRUCCIÓN DE LA FORESTA … SILENCIANDO A LAS MASAS CON UN BONO DE POBREZA DE 120 REALES MENSUALES … CASI EXACTAMENTE LO MISMO QUE PROPONEN LOS PRESIDENCIABLES EN PERÚ
Belo Monte: Cacique de MT está “cheio de raiva” de Lua
  
Este proyecto ayudará a las comunidades indígenas locales a movilizarse en Brasil para resistir los planes del gobierno brasileño para construir lo que sería la tercera represa más grande del mundo: UNA VERDADERA ESTUPIDEZ DEL TAMAÑO DE UNA PIRÁMIDE. Los tractores, bolsas de cemento y los trabajadores están llegando a Altamira, Brasil, mientras usted lee esto. Los pueblos indígenas de la región están dispuestos a movilizarse en rechazo, pero necesitamos su apoyo para que esto suceda.
 
La temporada de lluvias ha mantenido a raya a la construcción por el momento, la ha sofrenado, sin embargo, a pesar de la creciente oposición local, nacional e internacional, el gobierno brasileño de DILMA ROUSSEFF se prepara para darle luz verde. En cualquier momento, la megarepresa de Belo Monte se construirá en el río Xingu, en el corazón de la Amazonia brasileña, hiriéndola mortalmente.

La represa desviará casi la totalidad del agua del río Xingu, uno de los brazos del río Amazonas, a lo largo de 100 kilómetros y devastará una amplia zona de la selva amazónica, con lo que amenaza la supervivencia de los pueblos indígenas y tradicionales y desatará otra pesadilla, otro calvario, desplazamiento de unas 40.000 personas.
 
SE DECIDE SI VIVE O MUERE LA AMAZONÍA COMO UN TODO

Con más de 80% de la represa de Belo Monte, que será financiado por el BNDES (el brasileño Banco Nacional de Desarrollo), Belo Monte es una batalla crucial en la lucha por la Amazonía y para el futuro de América Latina. Belo Monte es la represa que inagura el DESQUICIADO ANHELO LULISTA/DILMISTA de 70 represas propuestas para todo el Amazonas: UNA BESTIALIDAD

Amazon Watch está trabajando con una coalición de organizaciones brasileiras e internacionales para detener la represa, aporta apoyo directo a las comunidades indígenas afectadas y a las comunidades ribereñas afectadas, mientras que actúa como un puente entre los medios de comunicación, los representantes legales y los activistas antirepresas.

Juntos hemos reunido y entregado más de 600.000 firmas en la petición global, hemos organizado las protestas, hemos presentado demandas, hemos ido a la Comisión Interamericana, hemos llegado a celebridades, políticos y académicos, hemos promovido alternativas energéticas, hemos recibido una cobertura mediática favorable, pero el gobierno brasileño TERQUEA y está firme en su deseo de construir esta represa a pesar de sus colosales impactos socioambientales.

Las comunidades indígenas y locales no se dan por vencidos y no lo haremos en Amazon Watch. Vuestro apoyo se necesita ahora para apoyar la última posición en defensa del río Xingu y su gente!

Escenas de un encuentro histórico indígenas, celebrado en la aldea kayapó en el estado amazónico de Mato Grosso. Esta asamblea fue convocada para discutir los derechos humanos y el inminente desastre ecológico que es la represa de Belo Monte en el Xingu  - en particular la amenaza que representa para los pueblos indígenas de Brasil – y considera las formas de forjar una fuerza única y unificada para resistir a su construcción.

Campaña Nacional de Firmas por el NO a la Minería Química a Cielo Abierto
y la Minería Nuclear en todas sus formas


¡Sumá aquí tu firma a este reclamo!